Parpadea, esa es la palabra que mejor define el estado del Cloud Computing en estos momentos, es como una estrella lejana, si te fijas bien verás que cambia de intensidad, es algo que se acerca, pero está lejos aún y en nuestro atareado día a día de repente vuelve a aparecer en un artículo, en un mail o en un evento: Cloud Computing. Y nos preguntamos ¿qué será? ¿qué nos aportará?
El Cloud Computing es una mezcla de conceptos y su aplicación está aún muy lejos de llegar a todos los ámbitos, pero se extenderá, posiblemente con otros nombres, pero lo hará.
De hecho hoy existe ya en determinadas áreas, analicemos un ejemplo clarificador:
Pensemos en lo que ocurre cuando estamos haciendo una reserva de un viaje por Internet. Primero entramos a una pantalla. Ponemos nuestras preferencias, nuestro origen, destino, cuándo queremos viajar, cuántas personas, etc. Cuando aprieto el botón “siguiente” o “enviar” o “no sé qué”… mi ordenador deja de trabajar, pasan unos segundos de espera y me aparecen los posibles vuelos entre los que tengo que elegir.
Es evidente que en mi ordenador no tengo todos los vuelos posibles que se pueden hacer hoy en el mundo. También lo es que el proceso de búsqueda de esa información no la ha hecho mi PC. Lo ha hecho “otro” ordenador que no tengo ni idea de dónde está (ni me importa). Qué fácil, ¿no? ¿Cuáles han sido mis necesidades de conocimiento de informática? Pues muy básicas, encender el ordenador, abrir el explorador (hasta ahí ya llegamos muchos), buscar la página de viajes, poner los datos y seguir las instrucciones.
No me he preocupado de en qué sistema operativo corre el programa, ni si la base de datos es Oracle o SQL, si el antivirus está activado o si el disco está a punto de explotar. Me da igual, esto es problema de otros, supongo. Esto es Cloud Computing.
El proceso de computación (Computing) está en algún sitio al otro lado del mundo o muy cerca, ni lo sé ni me interesa, al final me ha servido para lo que yo quería, y como no sé donde está, está “in the Cloud” en la nube (que es como se ha ido representando Internet gráficamente)…. O en el limbo ? quien sabe.
¿Por qué es una tendencia de futuro? Más allá de porque lo dice Gartner Group, porque sus ventajas son enormes. Es verdad que existen muchos inhibidores y miedos (que no son el objetivo de este artículo ya que nos extenderíamos demasiado) pero las ventajas son grandes para el mundo que no quiere complicarse la vida (me atrevo a decir que somos la gran mayoría)
Suponiendo que no hubiera ninguna dificultad y que una empresa tuviera todas sus aplicaciones en Internet (mensajería, contabilidad, ofimática, recursos humanos, etc.) las principales ventajas que ofrece son tres:
- Menor dedicación a la informática
- Flexibilidad
- Menor coste
En este artículo nos extenderemos en la primera, menor dedicación a la informática y que se traduce entre otros ejemplos en las siguientes ventajas:
- Accedo a las aplicaciones desde cualquier sitio que tenga conexión a Internet (no dependo de mi PC)
- Cambiar de oficinas es “desconectar” y “conectar” en las otras oficinas que sólo requieren una red y un acceso a Internet, no necesito grandes planificaciones para preparar salas de ordenadores y tener a la empresa parada durante unos días. De hecho, si hay algunos días de indisponibilidad de espacios por la mudanza, mis empleados pueden trabajar desde casa
- Las infraestructuras propias que usamos son mínimas: red, acceso a Internet y equipos de bajo coste. Ni salas para servidores, ni informáticos expertos en tecnologías que no entiendo, ni grandes servidores, ni…etc.
- Facilidad de cambio y configuración de equipos y lugares de trabajo. ¿Os imagináis simplemente no tener que reinstalar todos los programas que tenemos en nuestro equipo cada vez que lo cambiamos? Los que hemos sufrido varios cambios de ordenador de empresa en nuestras vidas lo sabemos, ¡sería una maravilla!
- No tener que estar encima de los backups, la actualización antivirus, el sistema contraincendios, las posibles caídas de luz,...
- Se acabó el calvario de decidir por un hardware u otro cada tres años cuando hay que renovar los servidores o cambiar la versión del sistema operativo o de la base de datos.
- Por fin no tendré que decantarme por Oracle, MySQL o MS SQL, me da absolutamente igual con qué base de datos corre la aplicación que estoy usando, eso será un problema de quien me esté dando el servicio.
- Sólo me fijo en la funcionalidad.
Lo sé, existen puntos negros que hay que resolver, alguno de vosotros ya los está enumerando, hombres de poca fe, ya hablaremos de ellos otro día y veremos que más tarde o temprano el mercado les dará soluciones a todos, ahora es momento de ofrecer ilusión por un mundo mejor. Hay nubes en el horizonte, sí, pero no son de tormenta.
Josep Baijet
Socio-Director de TICALIA ESPAÑA, S.L.